Acabamos el año con la primera parte de una meditación ácrata de Lois Pereiro, poemas de María Kahn, el «Juntacadáveres» de Onetti, los insomnios de Madrid la Muerta, poemas de Claude Roy, Andrade y Rexroth con Gaspara Stampa, Panero-Medrano, Beyond Amnesty, la mujer fatal para los surrealistas… El año llega a su fin, agotado.
Triste tiempo de compras en la calle y anarquistas en la cárcel. Leemos el texto de cuerdología lírica que presentamos en una jornada de BDSM-Shibari. Presentamos en primicia las nuevas grabaciones de Vaginoplastia. Iniciamos el recorrido por un itinerario libresco: Juan Tallón y su «váter de Onetti». Nos perdemos con los «Náufragos del paraíso», de Lois Pereiro. Visitamos el mercado de los libros en «Aquilegia». Panero-Medrano, Beyond Amnesty, dos poemas de la poeta italiana del Renacimiento Chiara Matraini. Nos preguntamos por qué no dejan en paz a los lobos. Nos preparamos para un nuevo combate navideño.
Hoy nos adentramos en las terribles maldiciones, desde las viejas defixiones griegas a la magia negra como acción revolucionaria (Hakim Bey), pasando por el poema sacrificial de «Nana», la novela de Palahniuk; elevamos la Oración de las Blemias (Electroedipo), del Colectivo Mierda, proferida en las Jornadas Mutantes; sabemos de Xu Lizhi, el poeta obrero suicida de China; nos sumimos en el arte de callar con el abate Dinouart; sufrimos la experimentación beata del dolor, según Javier Moscoso; recuperamos las inéditas nostalgias siamesas de Lois Pereiro; profundizamos en las autolesiones casi estructurales «beyond amnesty», oímos el runrún de Panero y Medrano, vemos acercarse el invierno…
Despedimos a l’Eusebi y nos entregamos a oscuridades varias con el poeta beat Alden van Buskirk, los crímenes ejemplares de Max Aub, las radios piratas de Poppy Z. Brite, los poemas enfermos de Lois Pereiro, el pájaro negro de la locura de Ceronetti, la obra de Lovecraft según sus fieles, y el resto de nuestras turbias realidades sonoras.
Rescatamos del olvido al poeta negro beat Bob Kaufman y su «manifiesto abomunista». También en Nueva Orleans Poppy Z. Brite nos sigue apabullando con su asesino caníbal necrófilo. Buscamos rastros necrofílicos en los surrealistas franceses. Nos enternecemos con la entidad robotizada del gran retrato de Buzzati. Hacemos otra etapa en los poemas de Pereiro, en el turbador «Beyond Amnesty», en las cartas, en los cráteres amables tras las explosiones.
Necrofilia: desde la vertiente lírica y simbólica a los densos crímenes de Poppy Z. Brite. Cuento de Francisco Jota-Pérez en «Láudano». Más «Beyond Amnesty». Teatro anatómico y el concepto del dolor medieval y moderno, por Moscoso. Cartas. Poemas enfermos. Conjuros mortecinos. Sombríos asombros.
[NOTA TÉCNICA: Léase la nota de la entrada anterior. En resumen, esta grabación no se oye muy bien, pero está completa. Bueno, en realidad «no se oye muy bien» es un eufemismo, pero qué más dará ya. Recomendamos la escucha de la otra versión.]
En plena guerra con los demonios de la técnica, logramos sacar la cabeza del agua con un relato futurista sobre «Cabezas», de Silvia Escario; iniciamos la lectura de «Beyond amnesty», un tratado de apoyo mutuo y denuncia antisistema sobre las autolesiones; extraemos de las Psiquemáquinas un relato de Tony Fuentes; nos asomamos con el bueno de Lovecraft a las verdes praderas; continuamos con los poemas de Lois Pereiro, las mujeres según el surrealismo francés, las aventuras de Aquilegia, las cartas entre Panero y Medrano, etc., etc… Ay, Dios. En fin: «No morimos, sólo viajamos». [NOTA TÉCNICA: El retraso en llegar este programa a la luz es debido a las indisposiciones técnicas entre las que nos hemos visto envueltos de un modo asombrosamente total. Existen dos grabaciones del programa del día 10 de noviembre de 2014: una se oye mal, la otra peor. La grabación original, que subiremos de aquí a un rato en otra entrada, adolece de un sonido chirriante y que provoca un llanto de desesperación inmediato. Pero eso sí, está completa. Esta que podéis oír aquí es la versión salvada por mis medios artesanales y abarca unas dos horas de duración, perdiéndose en la nada la última media hora. Tampoco se oye bien, pero no dan ganas de saltar por una ventana. De hecho, el principal problema es que la primera media hora se oye por un solo canal. El resto está bastante en nuestra línea habitual. Reciban ustedes mis más sentidas disculpas por todo este desbarajuste. Cosas que pasan a veces en los subterráneos del mundo precario de la autogestión…]
Rescatamos nuestras instrucciones para desaparecer en un vídeo negro leídas en el aniversario de BVB; despedimos a nuestro Doctor Inverosímil mientras recibimos a la Doctora Trans con sus variopintas elaboraciones; empezamos con el primer libro de poemas editado en vida por Lois Pereiro; continuamos nuestra deconstrucción de los ámbitos machirulescos del surrealismo francés; asistimos al parto de un diablo; echamos al buzón las cartas de Panero y Medrano; perdemos la cabeza de vez en cuando…
Nos mandamos visitar por el Doctor Inverosímil, de Gómez de la Serna; iniciamos el recorrido por la obra completa de Lois Pereiro con sus primeros poemas; nos hundimos en las aguas tenebrosas y nocturnas de Bachelard; proseguimos la desmitificación surrealista con la «mujer-flor»; despedimos a nuestros autores presos desde Malawi; vemos partir también a los ciborgs, en este caso a los seres fílmicos con prótesis cerebrales; recorremos una tierra oscura llena de cadáveres con Ceronetti; vemos cómo la tierra se abre a nuestro paso.
Pasamos el programa en Villa Triste. Allí hablamos también con los reyes de la peste. Despedimos a Masaru Emoto y conocemos sus hallazgos con el agua. Bachelard también nos ilumina al respecto. Presentamos el fanzine «Se Van Sus Naves». Asistimos al final bunkerizado de Hitler el enfermo, según Antonio Álamo. Y con la felicitación de Diana Pornoterrorista a Patricia Heras en su 40 cumpleaños, la recuperación de nuestro recorrido numérico que empezamos por el 0, la cara descalza de Canódromo Abandonado, y un nuevo relato sustractivo -esta vez, de Macedonio Fernández-, damos por finalizada nuestra errática labor de hoy. La semana que viene la entrega final de los ciborgs y una nueva revisión de los estropicios de los surrealistas, amén de algún nuevo acercamiento lateral a quién sabe qué fragmentos de la realidad.
Conocemos al ángel de la muerte de Ceronetti, empezamos a desmitificar a los surrealistas (hoy la pareja monógama), vamos al cine de seres con prótesis corporales (primeros ciborgs), andamos la transparencia con Rabinad, recuperamos el animalismo de Tamames, disfrutamos de Panero-Medrano, olemos las flores muertas de Villiers y asistimos a la atrocidad de Forneret, visitamos el Canódromo Abandonado, nos perdemos entre la gente extraña de Modiano, vagamos sin un rumbo determinado, seguimos unas huellas imposibles.
Entre desmoronamientos técnicos, oímos el impresionante texto en la prisión de Wole Soyinka, los poemas de cinco poetas suicidas mujeres, fragmentos de la historia y análisis de las radios libres según Salvattore de Radio PICA, Eros como fuerza subversiva por Xavière Gauthier, la segunda parte del tríptico ciborg, cartas paneromedranísticas y quién sabe si alguna cosa más que no recuerdo.
Seguimos con nuestros equilibrios entre las ruinas. Hoy, acompañamos al Sur de la tumba a Adelaida García Morales, descubrimos un curioso relato futurista de Silvia Escario, empezamos a distinguir entre robots y ciborgs, conocemos a Íñigo Astiz en sus poemas, recordamos a la colombiana María Mercedes Carranza, sacamos del buzón nuevas cartas de Panero y Medrano, y nos preguntamos con Canódromo Abandonado por qué no se mueve el fuego en las fotos.
Despedimos a Koestler en su tríptico de cárcel, muerte y debacle. Acompañamos la irrupción del I Festival Cyberpunk de Bcn con reflexiones de Pilar Pedraza sobre cybermujeres, con la primera parte de los textos de Santiago Koval sobre la condición posthumana y el manifiesto futurista de Sandroide. Panero y Medrano, poemas en catalán de Sebastià Alzamora, semblanza de la hondureña Clementina Suárez… Otoño. Por fin.
Revisamos la obra poética del mexicano y mortuorio feliz Xavier Villaurrutia, seguimos con la crónica koestleriana de la caída de Málaga, hurgamos en los entresijos sexuales del surrealismo con la gran Xavière Gauthier, nos asomamos a la Aquilegia de Ceronetti, abundamos en Paneromedrano y Canódromo Abandonado (estos últimos con una épica revisitación sonora del amor cortés, más bien tirando a «amour fou»), traemos un poema inédito de Gamoneda extraído del último Caravansari… Y tratamos de que el verano rinda sus últimos baluartes.
Entre reflexiones de Ceronetti, asistimos a la aparente locura de la Nadja bretoniana, a los siempre jugosos aforismos de Lichtenberg, a una tórrida escena de Rabinad, al intercambio epistolar panero-medraniano y a la primera parte del viaje cruento en los diarios de la guerra civil por Arthur Koestler: hoy nos perdemos en el escenario apocalíptico de una Málaga que se deshace y desarticula ante la llegada del enemigo fascista; la semana que viene veremos caer del todo a la ciudad y a Koestler dar con sus huesos en la cárcel y en la antesala de la muerte. Dinámicas de la demolición.
Por una vez retornamos a los programas en multitud. Invitamos a la gente del centro espiritista Amalia Domingo Soler para que nos hablen de su campaña de prevención del suicidio. Profundizamos en las formas de la herida y atravesamos inauditas revelaciones.
Última entrega del tríptico Desnos. Poemas de sus libros y mecánica de sus evocaciones mediúmnicas según Breton. Oímos canciones de sus historias infantiles. Conocemos a Petr Ginz, que murió engullido por el mismo campo de exterminio que Desnos. Y luego, Canódromo, Panero-Medrano y Carolina Coronado. Y ya somos un poco más viejos, más afantasmados, más recuerdo que presencia…
Segunda parte del tríptico Robert Desnos con su «¡El amor o la libertad!» y semblanzas flotantes. También Layla Martínez, también Canódromo Abandonado, también Panero-Medrano, también Teresa Wilms, también palabras, también deriva.
Nos faltaba Jack el Destripador y hemos pedido al poeta Robert Desnos que nos hable de él. Por su lado, Guido Ceronetti nos trae sus perros existencialistas y sus coches de carne. Panero y Medrano siguen a su rollo. Julia del Burgo se asoma desde la tumba. Thomas Bernhard nos y se enloquece desde la calera. Y Noelia Cotelo sigue en la cárcel pero también se hace presente en nuestro programa, a ella dedicado.
Cerramos el díptico de la castración con los eunucos de Marcel Schwob, George R. Martin y Miklos Szentkuthy; con el peculiar texto por la autocastración de Adam Parfrey; con pequeñas referencias a Orígenes, a Urano, a la mitología y a la literatura en relación a este asunto cortante; con Cioran y Ceronetti; con variados horrores… Pero antes despedimos a nuestro enterrador personal: Thomas Lynch, que nos cuenta cómo quiere que sea el suyo, su propio entierro. Lentamente, no regresamos a una normalidad que nunca existió.
Funerales y castración. Estas son nuestras alegres y ligeras temáticas de hoy. Thomas Lynch, el enterrador. Alison Bechdel, la hija de un funerario. A dos metros bajo tierra, la familia de sepultureros. Por otra parte, iniciamos el díptico de la castración con fragmentos de «La muerte me da», de Cristina Rivera Garza, con su diseminación por callejones de varios cadáveres de hombres castrados junto a versos de Pizarnik. Seguimos vivos, la expiación no tiene fin.
Tras unas semanas navegando una singularidad abismática y espectral, regresamos poco a poco con este programa de transición en que conocemos un poco las actividades cotidianas y reflexivas de un director de funeraria: Thomas Lynch, el enterrador. Le siguen unos cuantos poemas de Zbigniew Herbert desde su ciudad sitiada. Acompañamos todo ello con Funeraria Vergara y con la banda sonora de la espléndida e inspiradora Only lovers left alive, de Jim Jarmusch, compuesta por él mismo. Contra todo pronóstico, seguimos vivos y alimentando el fuego de este lado de la tumba.
Pasamos la sed del alcohólico literario con Abelardo Castillo; abrimos el díptico poético del precoz cadáver beat Alden Van Buskrik; nos unimos al ejército simbiótico de Patty Hearst con Patricia Heras, Douglas Coupland y Mario Fratti; pronunciamos el conjuro de actualidad de Frank G. Rubio; recordamos a Alejandra Pizarnik con sus muertes, su diario y su documental; aprendemos de la muerte con el junguiano Guy Corneau; oímos los versos de Billy Childish; movemos las manos en la oscuridad.
Tras unas airadas reflexiones derivamos esa violencia hacia: el factor de acariciabilidad de Koesbroek, las poesías escritas en servilletas del manicomio por Jacobo Fijman, un manifiesto por los presos anarquistas con condenas de larga duración, una reflexión animalista de Kepa Tamames, los últimos sueños de Layla, la radio de Coupland, un poema de Childish, el último texto melancólico de Biénczyk, un fragmento de la transparencia de Rabinad, algunos versos de Eunice Odio, las cartas entre Panero y Medrano… Las cosas de la vida.
Acudimos a Hakim Bey para que nos ilumine sobre la anarcomonarquía; presentamos el libro gráfico de Fréderic Pajak sobre Nietzsche, Pavese y Turín: «La inmensa soledad»; nos regocijamos con la reseña de mi hermano Lapidario sobre «Fiambres» de Mary Roach en la revista «Láudano»; sintonizamos la comunicación poética entre Víctor Serge y Layla Martínez; oímos unos poemas inéditos de Jacobo Fijman y algunos de sus pensamientos; conocemos algunos versos y tendencias hacia la muerte de la malograda Delmira Agustini; traemos una nueva traducción de Billy Childish; atendemos a unos recuerdos dramáticamente fundacionales de Patricia Heras; iniciamos la lectura del libro de epístolas entre Panero y Medrano con el ilustrativo prólogo de Villena; avanzamos un poco más en los densos parajes del Apocalipsis… Los días están llegando.
Tras un nuevo vistazo al libro de Léolo, leemos nuestra colaboración literario-mortuoria para la revista «Láudano»; acabamos con Cansinos-Assens y su «divino fracaso» más un par de relatos suyos; leemos en su integridad el conmovedor texto de un cómic de Rosen-Blake, «El libro triste»; buceamos en el contenido del mito de la bilis negra con Marek Bienczyk; atacamos los poemas del tercer libro de Fijman, «Estrella de la mañana»; nos interesamos por la presencia de la muerte en los versos de Alfonsina Storni; compartimos una nueva traducción de un poema de Billy Childish, etc, etc… y vemos cómo pasa el tiempo con sus saetas torcidas.
Primera parte del díptico Cansinos-Assens y su divino fracaso; Panero habla de la Tarot; la muerte en Violeta Parra; Patricia Heras y el horror de trabajar en los bares del Raval; poemas del segundo libro del Jacobo Fijman; y arrastrados por las chinerías de Angélica Liddell, leemos un fragmento carcelario de Wang Rowang sobre el suicidio y un trozo de «Triste vida» de Chi Li hasta derivar en la tercera y última obra de la Liddell: «Todo el cielo sobre la tierra (El síndrome de Wendy)»… Quisicosas.
Chinerías de Angélica, sueños de Layla, fanzine de tela de la srta. Jess, soledad de Léolo-Ducharme, quebrantos y kontrakturas, poemas de Jacobo Fijman, heroína de Panero, luna en el desierto, terror de Ligotti, turismo al apocalipsis, niña Watch entre nazis, hogueras…
Primera de las tres implacables obras recién publicadas de Angélica Liddell. Presentación de melancólicos de Bienczyk. Textos de Analía Fernández Fuks. Poemas de Jacobo Fijman. Canción de Iagolokekiero con poema de Gloria Fuertes. Historia negra de Miklós Szentkuthy. Sombras oscuras de Coupland. Visión del dolor en Grünewald. Texto inédito de Panero sobre la pena de muerte. Palabras planetarias sobre el trabajo. Historia de los niños del gueto de Varsovia. Máquina líquida y Anne Clark…
Rescatamos al poeta loco argentino Jacobo Fijman, que nos acompañará unas cuantas semanas. Y de su «Molino rojo» pasamos al «Globo rojo» de Panero y sus compañeros de manicomio. Por lo demás, cerramos el díptico explosivo con Coupland y Gregory Corso (con su célebre poema «Bomba»), oteamos la luna y el miedo a la oscuridad en el fantástico libro de Attlee, leemos un inquietante cuento de Ligotti, una visión del Apocalipsis por Marina Benjamin, una semblanza de Kyriakí Christoforidi con un poema suyo, una nueva historia de niños y nazis, y la presentación de «Després del foc», fascinante obra catártica y mágica de Mercè Alegre y Noelia Pérez. Al final, Angélica Liddell nos recuerda que la semana que viene empezará a compartir su impactante última obra con nosotrxs.
Descubrimos las virtudes del hálito humano inmortal como «carburante avanzado» en «Carga de alma», de Romain Gary. Terminamos las traducciones de Luis sobre los poemas de Ligotti. Escuchamos la Máquina Líquida de Rubén Martín. Nos mecemos en los soles equivocados de Douglas Coupland, en sus primeras deflagraciones nucleares. Conocemos la deriva húngaro-bizantina de Miklós Szentkuthy. Asistimos a atávicas figuraciones del dolor con Javier Moscoso. Leemos un texto de Francisco Javier Casado sobre Panero. Despedimos a Xavier Sabater con su celebérrimo «Saba-Sanyo-Casio». Presenciamos el horror de los niños judíos asesinados en los ojos de Jorge Semprún. Seguimos ofreciéndoos las letras sangrantes de Patricia Heras… Y buscamos con cierta angustia el alma de los humanos por los rincones ensombrecidos.
En nuestra hipotética entrega de hoy tenemos un cuento y tres poemas de Ligotti, la voz de Leopoldo María Panero (que ya ha dejado de fumar), el inicio de un texto sobre el Apocalipsis de Marina Benjamin, dos poemas de Rubén Martín, el cuento de Burroughs sobre su cura yonqui y la transformación en una creación conjunta con Cobain, un capítulo más de «La transparencia» de Rabinad, tristes trocitos de Douglas Coupland, un primer poema de «Poesía desde el fin de la era del petróleo» (en este caso, de Diana Torres), anuncio de los textos de Mikós Szentkuthy, recuerdo del libro de Patricia pululando entre nosotrxs…
Aun desconectados de la red mantenemos nuestros lazos por medio del éter. Nos acompañan hoy William Burroughs desde «La máquina blanda» y desde «Snack…» con Eric Mottram; Ariel Dorfman con una reflexión sobre Disney y los pueblos del mundo; Sandor Ferenczy con algunos hallazgos psicoanalíticos más; Douglas Copeland y sus melancólicas historias después de Dios; Thomas Ligotti, en su primera aparición estelar entre nosotros, con algunas de sus incursiones en lo oscuro (volveremos con él); Patricia Heras y sus trastornadores diarios; etc, etc…
Regresamos con un primer vistazo a la obra de Servando Rocha sobre Burroughs y Cobain; con un recorrido mágico y tenebroso por la alucinada obra del nigeriano Amos Tutuola, «El bebedor de vino de palma»; con una breve comunicacion que nos dictó Leopoldo María Panero en el 1995; con poemas de Madagascar, Angola y Cabo Verde; con temas sonoros de Kontraktura; con la nota editorial del libro de Patricia Heras; con un «poemo» de Jesús Lizano; con un poema de una poeta húngara; con un grafmento del «Manual para seres vivos», de Gregorio Apesteguía; con una reseña y un poema de Layla Martínez; con…
Segunda visitación a las víctimas africanas del horror europeo. Poemas de Mozambique, Senegal… Y muy principalmente reivindicamos la figura de la Venus Hotentote: o sea, Sarah Baartman, o sea Ssehura. Nos la presenta Vicente Muñoz Puelles, en su mágico libro editado por Valdemar y nos acercamos a su existencia a través de la novela de Barbara Chase-Ribaud. Además, acompañamos a Ana Mª Moix al otro lado de la tumba con unos textos preciosos de su primer libro. Reflexionamos con Gustavo Fernández sobre la localización de la conciencia. Y terminamos nuestro largo recorrido a través de la obra del colombiano Raúl Gómez Jattin con los poemas de su obra póstuma en los que más dolorosamente atravesaba la locura. Y Patricia Heras sigue hablando entre nosotros, invitándoos a conocerla mejor con su libro «Poeta muerta». Let my people go!
No se puede caer más bajo: disparar pelotas de goma a gente que se ahoga. Impresionados por ello ahondamos en los modos en que occidente se ha relacionado con pueblos ajenos a su «civilización». Primero dejamos hablar a Kaurismäki, quien tras su brillante «Le Havre» tiene ideas propias sobre lo que debería hacer el ministro del interior español: suicidarse. Completan este primer acercamiento Perec con una penosa historia de etnólogos despreciados, Harpur con su explicación de por qué las tribus rechazan la tecnología, y Monterroso con su chistosa y educativa historia del eclipse. La semana que viene recorreremos la segunda y última parte, con una panorámica a los efectos más perniciosos de este contacto a menudo tan letal: ¡entre otras cosas tendremos a la Venus Hotentote! Completamos el programa con los poemas que componen el libro de 1993 de Gómez Jattin, «El esplendor de la mariposa», con un repaso de la vida y obra del malogrado poeta húngaro Attila József, con algunas reflexiones de Tamames sobre gatos y palomas, con un poema de Lizano, con la primera entrega de los temas que componen la nueva y fantástica grabación de la Kontraktura de Jordi Flekos, y con la segunda parte del prólogo de Diana J. Torres al libro de Patricia Heras, «Poeta muerta»: YA ESTÁ CIRCULANDO AL FIN EL LIBRO POR LAS CALLES, OS LO RECOMENDAMOS EFUSIVAMENTE!!!!!
Contrarrestamos las matanzas de animales con los experimentos de Rupert Sheldrake y las observaciones de Tamames sobre las palomas ciudadanas. Empezamos con «Los días después de Dios», de Douglas Coupeland y unos trocitos con animales. Leemos un poema del preso birmano Zargana. El húngaro Milán Fust franquea entrada y salida con sus poemas. Reflexión sobre el dolor de Javier Moscoso. Los momentos finales de Aldous Huxley por su segunda mujer, Laura. Comentamos su última novela, «La isla» (1962). Leemos un trocito del prólogo del libro de Patricia Heras que YA tenemos entre las manos!!! El prólogo es de Diana Pornoterrorista. Dos poemas de Gómez Jattin y uno de Billy Childish por su propia voz completan nuestro sombrío menú.
En Irán asesinan a un poeta y nosotros le acompañamos al otro lado con textos de Reza Baraheni y Shahrnush Parsipur desde la prisión. También Danilo Kis se apunta con un relato sobre la caída en desgracia de un poeta que osa criticar al régimen yugoslavo de Tito en sus versos. Antes terminamos la sembanza de Kis sobre Ödön von Hórvath y su absurda muerte en París. Por otro lado, leemos dos bloques de poemas del rumano Ioan Es. Pop. Serbia, Rumanía, Hungría… Nueva incursión en las Ediciones Aerostáticas. Nuevos poemas de F.J. Casado. Comentario sobre las recientes masacres a los animales y recomendación de dos cuentos sobre asesinos de cisnes. En la próxima semana, Tamames nos hablará sobre las poblaciones urbanas de gatos y palomas. Todo ello envuelto en una ligera nebulosa de caos en la técnica. Y en unos días… ¡el libro de Patricia Heras!
Primer acercamiento al malogrado Ödön von Horváth y a su juventud sin Dios. Danilo Kis nos echa una mano. Primeros poemas de Ioan Es.Pop. Carta de un autor preso indonesio. Excurso escatológico animado por Lizano y Ferenczi. Fragmento novelado de Billy Childish. Y nuevas raciones poéticas de F.J. Casado, Endré Ady y Gómez Jattin. La segunda mano de Danilo Kis sobre Horváth, la semana que viene.
Simbolismo de los ojos y los abuelos, por Sandor Ferenczi; elegías del checo Jiri Orten; alusión a la revuelta ucraniana a través de la obra «Melancolía de la resistencia», de Laszlo Krasznahorkai; poemas del también húngaro Endre Ady; fragmento de «La transparencia», de Antonio Rabinad; poema de Francisco Javier Casado; despedida psicopómpica a José Emilio Pacheco y Juan Gelmán; textos del fanzine «Aerostático Grotesco», de Javier García Herrero: «Manifiesto de los Insomnes», de Layla Martínez y «Los Recuperadores del Mundo», de Gregoril Apesteguía…
Hoy sí, al fin tenemos a Fritz Zorn y a su melancólico y belicoso libelo bajo el signo de Marte. A Hungría vamos con el psicoanalista Sandor Ferenczi y sus audaces hallazgos simbólicos. Kosztolany nos presenta a su paisano. De Corea venimos con el sorprendente poeta Yi Sang. De sus espejos pasamos a los de Layla Martínez. Acabamos con los poemas de Billy Childish. Conocemos a un preso político chino. Avanzamos en el mundo poético de Raúl Gómez Jattin. Y anunciamos la pronta salida del libro de Patricia Heras.
En esta ocasión tenemos unos relatos tristes de Albert Tugues y otros del húngaro Deszó Kostolány, con un cierto aire psicoanalítico, de quien comentamos y leemos fragmentos de su preciosa novela «Alondra». También unos poemas chatarristas de Francisco Javier Casado, otro de Natalia Gorbanevskaya desde la cárcel para celebrar la libertad de las Pussy Riot, y nuestras varias visitas de rigor de estos últimos tiempos: Childish, Gamoneda (últimos poemas ya), Jattin… ¡Y Ruth!
Como cada año, empezamos escuchando las intervenciones antiguas de Ruth desde el otro lado de la tumba. Acabamos con nuestras visitas a la calle Simon-Crubellier de París-Perec. Leemos un relato del introductor de nuestro futuro invitado Zorn: se trata de «Su señor hermano», del también suizo Adolf Muschg. Gamoneda y sus penúltimos poemas del frío. Samuel Shem y su visión ácida y descarnada de los grandes hospitales contemporáneos. Enlazamos a nuestro viejo invitado húngaro Géza Csáth con el siguiente, Dezso Kosztolányi, que es su primo carnal, del siguiente modo: leemos un texto de Deszo sobre la decadencia y muerte de Géza. En el que viene ya será Kosztolányi a quien conozcamos mejor. Textos de Layla Martínez y de Patricia Heras (¡su libro estará en menos de dos meses!). Lizano, Childish, Gómez Jattin… esas cosas. Empieza un año más y seguimos vivos.