Qué mejor regalo de Navidad que empezar a escuchar de nuevo a Jesús Lizano desde su Acracia poética. De Géza Csáth leemos un conmovedor relato sobre hijo y padre, amén de sus tribulaciones con los opiáceos. Viajamos a la Extrañalandia de Benni y conocemos a algunos de sus fantásticos habitantes. Pasamos frío con Gamoneda, paseamos con Gómez Jattin, nos desesperamos en la celda con Alicia Portnoy, hacemos el penúltimo viaje a la calle Simon-Crubellier y damos algunas vueltas en círculo llevados por el ímpetu de un año que acaba.
De los poemas libertinos de John Wilmot, conde de Rochester, y los relatos del no menos libertino Géza Csáth, a los textos de la afasia de Han Nefkens. Por lo demás, continuamos con nuestras sendas abiertas a través de Gamoneda, Gómez Jattin, Childish, Perec… Y una carta de un preso palestino a su hija. Y el año se derrumba sin remedio en sus últimos días.
«El término más melancólico de la tanatología es: soledad». Esa y otras cosas dice Broyard en su texto sobre la literatura de la muerte. Géza Csáth y su primer cuento que acaba mal. Dashiell Hammett en la cárcel. Patricia Heras también. Caicedo habla sobre El rey se muere. Gamoneda y el frío. Más retratos poéticos de Gómez Jattin. Childish y sus cosas. Tina Gil y sus Bathroom Sessions. Una nueva visión de las «plagas» de animales. Y T.S. Eliot nos trae a su Prufrock. Más la gente de Perec. Y el cometa, que viene.
El Rey se muere. Y con él Ionesco nos ayuda a entender los finales. Iniciamos el frío con los poemas gélidos de Gamoneda. Saroyan nos habla del escritor perezoso. Layla lo hace de sus sueños. Mientras que Broyard nos comenta las diferentes formas que toma la literatura de la enfermedad. Y en eso de enfermar y morir no podían faltar Tolstoi y Schnitzler. Y antes de tres nuevos poemas de Childish, empezamos la visita a la obra de Raúl Gómez Jattin. Recomendamos las obras de Black Video y maquinamos nuevos desastres.
Enfermos y felices, póstumos, moribundos tan campantes. De la «felicidad del infeliz» del moribundo Papini a la «muerte feliz» de Camus en su primera y desconocida novela. De la reacción frente a la enfermedad y la muerte próxima de Anatole Broyard y su «ebriedad de la enfermedad», a la espera indeterminada y difusa de Bradbury en un pozo de Marte y en algunos de sus poemas luminosos. Nos preguntamos por la expresión «divina de la muerte» y anunciamos los poemas de Jattin. Luego, Perec, Sara Teasdale, Billy Childish y el advenimiento de Black Video.
Divagamos sobre las formas de la felicidad. De la vergüenza sórdida del «pensamiento positivo» de la que nos habla Barbara Ehrenreich pasamos al auténtico entusiasmo de Ray Bradbury y Giovanni Papini. Del primero empezamos a leer sus poemas recién editados: la semana que viene los acabamos, así como un pequeño relato suyo y otras sorpresas. De Papini leemos un par de fragmentos de su último y póstumo libro de notas dictadas a su sobrina, ya ciego y a punto de morir: «La felicidad del infeliz». Traemos también una de las cartas que intercambió desde la prisión Nadezhda Tolokonnikova (Pussy Riot) con el filósofo esloveno Zizek. Con esto y algunas historias del edificio de Simon-Crubellier terminamos. Todo lo que nos quedó pendiente, la semana que viene.
Anatomía de la felicidad y disección de la víctima. Camus se defiende de los optimistas torticeros. Vemos las lágrimas del policía de Dick y el desprecio del verdugo de Layla. Acudimos a las ideas de Girard sobre el chivo expiatorio. Terminamos nuestro recorrido por la búsqueda de la felicidad de Houellebecq y por los relatos tenebrosos de Iwasaki. Seguimos visitando el edificio de Perec. Narraciones y poemas de monjes sin Dios de Childish. Luis Vil y su canción sobre los desastres naturales y nuestro modo de verlos: «Somos felices». Y, en el día de su aparición en las librerías, un avance del libro de Danielewski, «La casa de hojas»: leemos su introducción. La semana que viene entraremos a cuchillo en las tripas del pensamiento positivo y atravesaremos expectantes la nebulosa de la felicidad.
Deseando que aparezca sana y salva Nadezhda Tolokonnikova de su siniestra desaparición, escuchamos a las víctimas en las bibliotecas de Manguel; accedemos a un avance de la tremenda nueva obra de Angélica Liddell; iniciamos un recorrido a vuelapluma por los personajes e historias de «La vida: instrucciones de uso» de Perec; terminamos nuestra visita estremecida a los parques del horror (Milhauser y su turbio Paradise Park, Roussell con el excéntrico Locus Solus y Papini despoblando el planeta como un gigante egoísta post-apocalíptico); seguimos con los poemas de Houellebecq y de Billy Childish, más uno de Patricia Heras, cuyo libro está cada vez más cerca; y con una pregunta animalista, un relato funerario y unas breves recomendaciones nos esfumamos en el éter.
Intenso trabajo psicopómpico-hertziano con Lou Reed y Manolo Escobar. Terminamos nuestro recorrido a través del boxeo con 4 asaltos finales 4 en forma de fragmentos de relatos: Saroyan, Villoro, Aldecoa y Cortázar. Sobre este último leemos también un par de trocitos del precioso volumen de Marchamalo sobre los libros que contenía su biblioteca. Más ajuar funerario de Iwasaki y más poemas demoledores de Houellebecq. Seis motivos para descreer de las corridas de toros por Galactus y Grace Morales. Y en la parte final, iniciamos un recorrido por fabulaciones apocalípticas integradas en visiones de estructuras y construcciones oscuras que engloban al planeta entero: parques temáticos, de diversiones, del horror… un día en la feria con Papini, Caraco y un relato satánico de Clive Barker. La semana que viene completaremos el viaje, así como un nuevo vistazo a la novela de Billy Childish y la lista provisional de agradecimientos que hemos empezado a desplegar esta semana y que tendrá su segunda y feliz parte dentro de siete días.
Hierven las multitudes librescas: Houellebecq y su terrible búsqueda de la felicidad, los mejores fracasos heroicos del mundo musical, la novela natural del búlgaro Gospodínov, la noticia del Códice Seraphinianus, el ajuar funerario de Iwasaki, la despedida boxeística de Oates, los poemas del suburbio de Billy Childish, comentario sobre libros de Manguel y Vian, y nos quedará pendiente la visita a los parques de atracciones satánicos y construcciones siniestras con las que acceder a los mundos más oscuros y complejos: será la semana que viene.
Última entrega de los poemas en prosa de Charles Simic, leemos el último manifiesto de WITCH, «Adiós a todo eso», algunos fragmentos de la novela de Billy Childish, «Cuadernos de una juventud al desnudo», y seguimos desplegando el ajuar funerario de Iwasaki, las reflexiones boxeísticas de Joyce Carol Oates, un texto animalista de Tamames… La semana que viene seguiremos con todo esto y con algunas sorpresas más.
El ajuar funerario de Iwasaki, los poemas de Charles Simic, las reflexiones boxeísticas de Joyce Carol Oates, el ataque al Estado de Arrabal, los relatos de Penkov, el animalismo de Tamames, el diagnóstico desolador de Rosa, la canción de Crevel, la entrevista a Billy Childish…
Vamos por partes, como decía Jack el destripador. En la primera recordamos «La espuma de los días» de Boris Vian, ante la aparición de su película; leemos un cuento cruel de Fernando Díaz-Plaja; terminamos nuestro recorrido por los poemas de Roger Wolfe; esparcimos cuatro relatos breves por el programa; recuperamos un texto de Juan Luis Panero sobre Camus;… En la segunda parte acudimos a las sincronicidades que nos surgieron a raíz de la historia de Steinberg sobre el combate pugilístico en Auschwitch. Damos fe del estreno de la peli sobre ese hecho; leemos una reflexión del guatemalteco Eduardo Halfon sobre un boxeador polaco en los recuerdos concentracionarios de su abuelo, posible resonancia de Young Pérez; visitamos a Arthur Cravan, el poeta-boxeador; recordamos la pléyade de boxeadores suicidas a través de un fragmento de «Suicidio Autónomo»; anunciamos lecturas más que interesantes sobre el boxeo a cargo de Joyce Carol Oates; dejamos caer dos historias jocosas de boxeadores fallidos; nos preparamos para concluir con este asunto en la semana que viene.
Mientras afuera la ciudad sucumbe a las fiestas nosotros seguimos con nuestro culto desordenado: manos letales (Orlando Romano y Clive Barker), nueva entrega de libros poéticos de Roger Wolfe, la sombra extirpada de las bibliotecas de Alberto Manguel, un poema que le dedicamos al desierto, el cazador de leones de Javier Tomeo, los epitafios suicidas del recién finado Juan Luis Panero, una reflexión de bibliomancia marinera sobre el finado aún más reciente Álvaro Mutis, una escena feliz del futuro de Diego Muñoz Valenzuela, la última entrega de poemas de la búlgara Blaga Dimitrova, etc, etc….
Tras «Los guardianes», de Fran Vega y la primicia de Tumo, entramos con: libros de poemas de Roger Wolfe (I); la obra más tardía y especial sobre Auschwitz: «Crónicas del mundo oscuro», de Paul Steinberg; tres relatos turbios de Patricia Esteban Erlés; un recuerdo a Víctor Jara en el 40 aniversario de su asesinato; reflexión animalista de Tamames sobre los insultos a los taurinos; texto de Patri Heras; poema de Layla Martínez sobre René Crevel… hasta que nos marchamos de nuevo con Tumo y entramos en el otoño.
Hoy nos acercamos al mundo narrativo y extraño de los atentados a las Torres Gemelas de hace 12 años. La referencia central será la novela fundacional de la literatura que surgió alrededor del suceso: «El hombre del salto», de Don DeLillo. También comentamos la aventura desaparicionista de «La misma ciudad», la intrigante existencia de un libro sobre espíritus de suicidas en comunicación con nuestro mundo y que dedica una gran parte a los terroristas suicidas, algún elemento de la teoría de la conspiración acerca de los verdaderos fomentadores del atentado, la presencia de objetos voladores no identificados sobre las torres en el momento de su destrucción… A ello le añadimos algunos cuentecillos, una reflexión sobre la violencia en el movimiento animalista por Kepa Tamames y la penúltima entrega de los poemas de la búlgara Blaga Dimitrova.
Quisicosas a este lado de la tumba: Cuentos perversos de Javier Tomeo, poemas sobre el sentido de la lucha de Michel Houellebecq, reflexión sobre los libros y los formatos electrónicos de Alberto Manguel, fragmentos de la utopía comunista marciana de Alexander Bogdanov, relato de sombras y pervivencias de Guillaume Apollinaire, poemas flotantes de Patricia Heras, trocito de una historia búlgara de Miroslav Penkov… La semana que viene, entre otras cosas, husmearemos en alguna visión conspiranoico-literaria acerca del atentado del 11-S.
Nos enredamos en la desaparición como forma de vida o, más bien, de cambio de vida. Es la trama de «La misma ciudad», de Luisgé Martín. Lo relacionamos con la narración de célebres espantadas de Hawthorne y Chesterton, con las trampas que impiden la huida (Bloy y sus cautivos), así como con la ensoñación insatisfecha con la propia existencia (Reymont). No nos pasa desaprecibida la piedra de toque algo cómica de la crisis de los cuarenta, que nos mencionan Martín y Huellebecq. Por otra parte nos volcamos en una serie de poemas que nos han fascinado a lo largo de estos días: Neil Hillborn y su amor desde la obsesión-compulsión, Andrea Gibson y su columpio de género, Layla Martínez y su cariño por Vsévoled Garshín, B y su violinista funerario, Antonio Gamoneda con la Nueva Carne, Patricia Heras y su voz perdurable… Y con todo esto y algún pequeño relato estreno mi 43 cumpleaños con vosotrxs.
No podemos evitar de tanto en tanto acudir a los rusos y hoy lo hacemos doblemente, ya que traemos a un ruso al estudio: nuestro amigo Artemio, acompañado de María, vuelve a visitarnos después de seis años. Hoy nos recitará en ruso poemas del malogrado Boris Ryzhy y de unos cuantos poetas más de allá. María nos los lee traducidos. Por otro lado nos dejamos atrapar por el absurdo del gran Daniil Jarms, por medio de la excelente edición de Automática Editorial, «Me llaman Capuchino». Nos atrevemos de un modo algo temerario con la escenificación de un relato de Arkady Averchenko, una muestra de humor ruso bastante diferente del de Jarms, este último mucho más brutal. Acompañando un fragmento de una carta de Patricia desde la cárcel leemos un poema de la rusa Natalia también desde el trullo. Avanzamos el fragmento inicial de la maravillosa «Estrella roja» (1908), de Alexander Bogdánov y completamos el programa con unas reflexiones de Manuel Astur sobre la vitalidad y la capacidad de crear y reírse de sí misma de ciudades como Barcelona. Desde el videofanzine «Pies de gato» complementan esta reflexión. La semana que viene retomamos nuestros temas y secciones, alimentados ya por una nueva sesión de tragedia y alma rusa.
Vertebramos el programa alrededor de un muy especial método de supervivencia, especialmente orientado a poetas, en el que encontramos unas ciertas resonancias coherentes con nuestras ideas transuicidistas: «Sobrevivir», de Michel Houellebecq. Iniciamos y terminamos la sesión con sendos relatos breves de Eduardo Berti. Nos disponemos a viajar ayudados por los «Preparativos de viaje» de Javier Tomeo. Cerramos nuestro periplo alrededor de la cucaracha con un texto sobre sus referencias literarias. Leemos unos cuantos poemas más de la búlgara Blaga Dimitrova. Y procedemos a la primera entrega de los textos de Patricia Heras, anunciando así la futura edición de una selección de sus escritos.
El suplicio de las moscas nos da que pensar. Últimas historias mínimas de Tomeo. Último texto de Crevel. Último poeta brasileño, Joao Cabral. Tamiki Hara desde Hiroshima en 1945 nos trae sus letales flores de verano. Reflexión animalista de Kepa Tamames sobre la acción directa. Y primera incursión en Bulgaria con aforismos de Elias Canetti, poemas de Blaga Dimitrova y un fragmento de un cuento de Miroslav Penkov, sazonado todo ello con las mejores tonadillas balcánico-eslavas de todas las épocas.
Natalia Litvinova, René Crevel, Gertrud Kolmar, Mauro Mota, Marion Copeland, Javier Tomeo… Hoy el protagonismo recae en la joven poeta bielorruso-argentina Natalia Litvionova, con una amplia selección de poemas de su último y maravilloso libro “Todo ajeno”. Tenemos también una semblanza vital de René Crevel a cargo de los editores de Cabaret Voltaire. El brasileño Mauro Mota y su gallo. Historias mínimas pero tremendas de Javier Tomeo. Un capítulo de “Susanna”, la conmovedora obra de Gertrud Kolmar (escrita justo antes de ser asesinada en Auschwitz). Y una nueva entrega de las aventuras y tribulaciones de las cucarachas en relación a nuestro arisco mundo humano. La semana que viene, entre otras muchas cosas, nos acercaremos a lo que se ha venido escribiendo en una, por nosotros, aún inexplorada parte del mundo: Bulgaria.
El fanzine de Uri «Anoche me disparé en la boca» (2004), crueldades repentinas de Layla Martínez, fragmentos de la novela de René Crevel «¿Estáis locos?» (1929), poemas del turco Ümit Yasar Oguzcan y del brasileño Vinicius de Moraes, historia mínima de Javier Tomeo. Y la semana que viene retomaremos nuestro viaje cucarachil junto a muchas otras cosas inopinadas.
El programa va dedicado a la memoria de nuestro amigo Uri. A él dirigimos nuestra primera media hora y pronto volveremos con algunas cosas suyas. Después René Crevel nos trae fragmentos de su segundo libro, «Mi cuerpo y yo» (1926), laminados en una especie de eterna despedida. Carlos Drummond de Andrade es nuestro poeta brasileño de hoy, junto al grupo de post-punk brasileño Luiza Fria. Javier Tomeo revolotea por el programa con sus «Historias mínimas». Y entramos en la primera tanda de cucarachas: Arrabal, Tomeo y Ferrer Lerín nos dan su semblanza, Reinaldo Arenas nos aterroriza con una orgía de aniquilación de cucarachas, Marion Copeland situa la figura de la cucaracha en la posición adecuada para que podamos empezar a ternerla en consideración, y Clarice Lispector nos habla de la cucaracha que su personaje G.H. encuentra en casa y que motiva o desencadena un proceso de revisión y reconstrucción personal. La semana que viene, entre muchas otras cosas, veremos las implicaciones de la cucaracha en la cultura popular. Y tendremos algunas reflexiones de Uri sobre el dolor, el amor, la locura y la muerte. Y le seguiremos acompañando por el umbral que ahora recorre.
Empezamos un breve recorrido a través de la marabunta. Antes leemos un fragmento de la primera novela del malogrado René Crevel y unas observaciones de Pacheko (Vacaciones en Polonia) sobre el concepto que tenía Pío Baroja de la anarquía en sus novelas. Puntean el programa algunos relatos breves de José María Merino. Un nuevo poeta brasileño, Murilo Mendes, nos deja caer su poema «Mapa» desde la antología de Elisabeth Bishop. Asistimos la materialización inesperada de Roger Atrofe en el estudio, coincidiendo de modo sincronístico con que habíamos llevado su último libro al programa, del que luego nos leerá algo. Entre observaciones diversas nos deslizamos hacia el tema que nos preocupa estos días: las cucarachas. Pero hoy no nos dará tiempo y nos centraremos en el contexto adecuado para su aparición: el mundo de los insectos. De tal modo, aparte de alguna lectura sincronística al alimón con Atrofe, nos felicitamos de aquellas obras que se organizan alrededor de diferentes realidades insectiles: Fernando Arrabal, Javier Tomeo, y la gran novela de Viktor Pelevin, «La vida de los insectos», que celebramos convenientemente. También nos estremecemos con un relato de Dino Buzzati sobre una plácida noche en un jardín cualquiera… Nuestro libro de Javier Tomeo de esta semana será, por tanto, su «Bestiario» de 1988. Cerramos el programa con los preciosos poemas de Ana Gorría, de «La soledad de las formas», recientemente editados en Sol y sombra poesía. La semana que viene, amén de nuestras secciones durmientes, nos centraremos en los ocultos recovecos de la figura de la cucaracha en la literatura, la biología, el símbolo y la cultura popular.
Terminamos nuestro recorrido alrededor de la vida y obra de Andrés Carranque de Ríos, nuestro ácrata y olvidado autor madrileño de principios del siglo XX. Leemos el prólogo que le hizo Pío Baroja a su primera novela y a partir de ahí nos interesamos por el concepto que tenía este ultimo sobre el anarquismo. Leemos un pasaje conmovedor de «Aurora roja» en el que nos parece casi encontrar un remedo de Carranque en sus primeros años. También empezamos a revisar la vida y obra del que fue amigo de Carranque: el surrealista y malogrado autor francés René Crevel. Empezamos con un poema suyo y con la breve semblanza que le hacen en una antología de poetas suicidas. Comentamos otra novela de Javier Tomeo: «La mirada de la muñeca hinchable», y leemos otra de sus «historias mínimas». Nos acompañan también en el programa varios relatos breves y terribles del ecuatoriano Huilo Ruales Hualca. También iniciamos una serie nuestra de instrucciones para no caer. Y continuamos con el paseo por las revoltosas tierras brasileñas, en este caso con dos poetas más, Cassiano Ricardo y Cecilia Meireles. Iniciamos además el acercamiento a otra autora de allí, Clarice Lispector, a la que oímos hablar de una instantánea metafísica de su infancia. Esto y algunas cosas más nos llevan a entrar de cabeza en el imprevisible remolino de un nuevo mes de julio.
Tras un comienzo algo melancólico forzado por la Luna ultra-violenta y un relato de Andrés Neumann, acompañamos a la puerta de la muerte a Javier Tomeo: iniciamos la desde hoy esporádica lectura de sus «historias mínimas» (o de «teatro psicopático») y nos adentramos en una obra suya de connotaciones trascendentes y dramáticas: «La ciudad de las palomas». Despedimos a la infatigable Turquía y al turco Sait Faik con un vistazo a sus entrañables poemas arrabaleros. Iniciamos un acercamiento a otro lugar del mundo actualmente en ebullición, Brasil, y de él, tras la temeraria lectura en versión original de un precioso poema de nuestra amiga Janaina Minelli de Oliveira, empezamos a extraer una selección de poemas de diversos autores brasileños de una antología elaborada por la poeta Elisabeth Bishop. Y tras anunciar un evento próximo relacionado con las auras, acabamos con la segunda y penúltima parte de nuestro dossier dedicado a la vida y obra del olvidado autor anarquista madrileño Andrés Carranque de Ríos, concretamente con su dedicación a los relatos y a la narrativa breve: leemos «Un astrónomo», una pequeña joya de temática mágico-carcelaria, como los poemas suyos que nos llevan hoy hasta la salida, hasta las nubes grises sobre las hogueras de san juan.
Sait Faik Abasiyanik y Andrés Carranque de Ríos, son nuestros dos protagonistas de hoy. Del primero, un célebre escritor turco, leemos varios relatos y los relacionamos con el levantamiento popular de estos días en Turquía. Del segundo, un olvidado autor madrileño de principios del siglo XX, nos fijamos en el inicio de su vida y su creación; hoy nos centramos en sus peripecias anarquistas y su libro de poemas. La semana que viene seguiremos con él y con algunas referencias cruzadas.
Tras felicitarnos por la aparición del documental sobre el 4f y Patricia Heras, de la que volveremos a hablar próximamente, incursionamos en Turquía con la joven Elif Batuman, nos retrotraemos al pasado en una trágica Urmía, viajamos al laberinto de Oriente Medio con Annemarie Schwarzenbach, nos preguntamos sobre las ansias de someter la diferencia con Boris Cyrulnik y hacemos algunas cosas más de esas que nos gustan.
A salto de mata por nuestros callejones sombríos. Acompañamos las revueltas turcas con textos de Muzzafer Erdost, Nazim Hikmet y Sait faik, del cual leemos un bonito cuento primaveral con escardillo incluido. También reflexionamos sobre el amor y la violencia. Y el tiempo. Traemos un último texto de Anna Adell y su arte como expiación, en concreto uno sobre diferentes formas de muerte. Cerramos el recorrido por la obra poética de la venezolana Hanni Ossot. Recalamos en el circo. Y recomendamos la maqueta de Qbits mientras escuchamos las reflexiones cosmogónicas de Patrick Harpur sobre la visión daimónica del Universo.
Rodeados de pequeños cuentos y esporádicos poemas, atendemos con Anna Adell a la tortura y la eugenesia vista desde el punto de vista del arte como expiación. Leemos un precioso relato de Etgar Keret. Echamos un vistazo a algunos dones extraños de los escritores. Y nos asomamos a una visión muy poco habitual de la teoría de la evolución como parte de un generalizado mito cientifista. Harpur nos lo cuenta, así como su concepción de los genes como dáimones. Cosas que emergen a veces a este lado de la tumba.
Entramos en la Edad de Piedra. La piedra de la locura de Arrabal, el bloque de granito en el cine de Hohler, las piedras líricas de Caillois, Panero y su piedra negra, Vallejo, Medusa, Ibáñez… y el mármol de los acantilados de Jünger, novela de la que leemos unos cuantos fragmentos. De ahí pasamos a Harpur y su atinada reflexión sobre la imposibilidad de la salvación total por la ciencia. Cerramos el programa con un avance de la novela «Cinematógrafo», del escritor anarquista -y muchas cosas más- Carranque de Ríos, con motivo del inicio esta semana del festival de cine anarquista en Barcelona.
Ernst Jünger, Arthur Machen, Howard P.Lovecraft, Patrick Harpur, Ambrose Bierce, Miguel Hernández, Hombre del Armario (mayo 1993), desapariciones, poemas, reflexiones, desconciertos, pases magnéticos hertzianos.
Raptos daimónicos, Roger Wolfe y El Hombre del Armario. Sobre esos tres ejes pivotamos en el programa de hoy. Emitimos la primera parte de un programa de mayo de 1993; leemos fragmentos de la primera novela de Roger Wolfe «El índice de Dios» junto a algunos fragmentos de sus «ensayos-ficciones» mientras oímos dos o tres de sus poemas musicados por Diego Vasallo; a riesgo de hacernos pesados seguimos departiendo con los dáimones, en este caso con los que provocan desapariciones de humanos hacia su mundo borroso. Esto y nuestros acompañantes librescos habituales nos lleva a atravesar felizmente este acogedor día de lluvia.
Entre la fobia social y el interés solapado atravesamos la víspera del día de los libros. Escuchamos la segunda parte de nuestro primer programa (abril 1993) y tras algunas cosas sueltas, nos centramos en una semblanza de la vida y obra del gran dibujante del siglo XIX, Jean Gérard, «Grandville». Harpur nos hablará de por qué las personas más reticentes son las que acaban «viendo» más cosas. Despedimos a Sampedro y nos congratulamos de traer un relato del «Gog» de Papini, que hemos visto reciente y apropiadamente mencionado en un medio afín. La próxima semana amenazamos con hundirnos en el tenebroso mundo de las desapariciones causadas por entidades del mundo daimónico, caracterizadas como seres feéricos o alienígenas abductores… Y prestaremos especial atención a la Piedra Negra y otros loables pedruscos. Con honda satisfacción nos adentraremos en una acogedora Edad de Piedra.
Este mes cumplimos 20 años en las ondas libres de Barcelona por lo que iniciamos a partir de hoy la emisión de porciones de programas de nuestros inicios. Hoy lo hacemos con la primera parte de nuestro primer programa de abril de 1993 en Radio PICA, «El hombre del armario», y con algunas reflexiones sobre las radios libres. Después seguimos con relatos feéricos de Yeats, reflexiones de Patrick Harpur sobre las «cosas que se ven», la literalidad y los diferentes modos de percibir la realidad, algunos poemas de «Dolor», de Vladimir Holan, dos reflexiones de Ernst Jünger sobre la resistencia individual y colectiva frente a la opresión, un conjuro de García Calvo y el suicidio de una siempreviva narrado por el gran dibujante del XIX Grandville, de quien hablaremos al fin la semana que viene.
Hoy vagamos entre realidades daimónicas que se resisten a desaparecer y a mundos africanos que hacen lo propio ante la presión homicida de los poderes de occidente. Tras una carta de un preso palestino y nuevos poemas de García Calvo y Hanni Ossot, oímos cómo Patrick Harpur nos habla del supuesto declive de los daimones en el mundo y de ahí pasamos a un par de historias en las que Yeats, que nos acompañará bastante estas semanas, nos hablaba de algunas de estas presencias cotidianas. La segunda parte del programa está relacionada con todo esto, ya que leemos fragmentos de un libro en que se narra la vida de una agrupación humana que vive en directo contacto con ese mundo invisible, al menos hasta la llegada de las instituciones occidentales: se trata de «Todo se desmorona», del escritor recientemente fallecido Chinua Achebe, al que despedimos desde aquí. Escuchamos luego a Santiago Camacho, quien en su «La Troika y los 40 ladrones», nos pone ejemplos de cómo las instituciones económicas perversas de occidente como el FMI actuaron con rapiña y malevolencia en los países africanos, como por ejemplo Ghana y Nigeria, país este último de donde era Achebe y el poeta y activista Ken Saro-Wiwa, ejecutado por el régimen nigeriano en connivencia con la corporación petrolera Shell. Leemos al fin fragmentos de una obra del también nigeriano Wole Soyinka, que también fue perseguido y encarcelado por el régimen y que luchó denodadamente por la liberación del poeta asesinado.
Seguimos en nuestros mundos paralelos. De la belleza y la esquizofrenia de las matemáticas (Hardy y Panero) pasamos a los relatos del israelí Etgar Keret, que vamos alternando con poemas del célebre poeta ucraniano-israelí Natán Yonatán. No nos olvidamos de la realidad daimónica, hoy en forma de breve reflexión de Patrick Harpur sobre el tiempo perdido que se siente al tener un avistamiento ovni en relación a los sueños y a su mundo revelador. Leemos un demoledor relato de Ruth Toledano, su «Pesadilla animal», en la que nos imaginamos la llegada de una especie extraterrestre que adopta nuestros mismos modos de hacer. Retomamos la lectura de «La transparencia», de Antonio Rabinad, leemos algunas palabras extrañas en otras lenguas y rodeamos el programa con dos entradas del diario póstumo de Charles Bukowski, que nos hacían bastante gracia. Grandville y su incursión a otros mundos quedará para la semana que viene.
Intrigados por la realidad daimónica y las múltiples dimensiones hoy iniciamos un acercamiento a las cosas del otro lado: Borges, Keret, Carroll, Groff… y, sobre todo, quien será un habitual en próximos programas: Patrick Harpur. Antes retomamos secciones y revisamos poemarios de Hanni Ossot y Vladimir Holan. García Calvo nos sorprende declamando un contundente fragmento de una obra dramática suya. En fin, cosas que nos deslizan hacia el mundo de los daimones casi sin darnos cuenta y con una sonrisa en la boca.
Entre balas y figuras hacemos este programa. Lizano baliza nuestro avance. Rematamos nuestro paisaje en la batalla con Hasek, Baker, Holan… y nos adentramos en extrañas geometrías. Martin Gardner y su «profesor no-lateral» junto a una visita guiada al mundo sorprendente de Planilandia, centran este primer acercamiento a las formas y los límites de las ciencias exactas. Tras nuestra visita de hace unas semanas al enredo topológico en el metro de Buenos Aires con sus implicaciones moebianas, hoy empezamos a pensar que deberíamos prestar más atención a los posibles trasvases a desconocidas dimensiones. Planilandia nos deja el sabor de boca de mundos que pueden estar en éste, pero que permanecen ajenos a nuestra mirada y, sobre todo, a nuestra voluntad de conocimiento. Tras la historia de Abbot, acudimos a un triste drama geométrico de Lorca y a un desenfadado cuentecillo de la argentina María Elena Walsh, que visita el país de la geometría. Entre medias, bajo los sones del himno de los geómetras italianos, comprendemos que nuestro mundo de hoy, algo más oscuro que el de Edwin Abbot, sólo ha podido generar una leyenda arquetípico-geométrica como la de «Cube», en la que aún permanecemos inquietantemente atrapados. Pronto enviaremos a nuestros exploradores como avanzadillas a otros mundos. Quizá incluso la próxima semana. (De momento, ya estamos en Facebook, una dimensión ciertamente más modesta, pero en la que también daremos furtivamente nuestros pasos…).
Acompañamos a Medardo Fraile a la puerta de la muerte con dos de sus emotivos cuentos (rescatados de mi pasado radiado). Proseguimos la ensalada de tiros, aventando el humo humano de Nicholson Baker y los exabruptos antimilitaristas de Miller y Céline. Y traemos los poemas de García Calvo, Hanni Ossot y Mascha Kaléko. Antes de acabar, anunciamos la subida a la red de la revista «Suicidio Autónomo» (http://issuu.com/suicidioautonomo/docs/suicidioautonomo?mode=window&viewMode=doublePage), con la lectura de uno de sus textos fundacionales…
Tras las miserias de la guerra y el «humo humano» de Nicholson Baker, leemos el relato largo del astrónomo A. J. Deutsch, «Un subterráneo llamado Moebius» (1950), del que se hizo una película argentina en el 1996: «Moebius». Un convoy del metro desparece DENTRO del Sistema de líneas del subterráneo… Fascinante. Con ello y unos poemas de Holan, de García Calvo… y un primer acercamiento a las caras, nos vamos acercando a un muy especial fin del invierno.
Hoy tropezamos con la obra de Patricio Pron, de quien leemos un relato de su último libro de cuentos y fragmentos del anterior. De ahí derivamos a una obra suya que relata de un modo muy especial y casi grotesco la guerra de las Malvinas. Esto y nuestro cariño por los autores checos nos lleva a prometer invitar a Jaroslav Hásek y a su gran y valeroso soldado Schwejck. De momento hoy nos acercamos al mundo siniestro de la guerra entre los humanos. Esto y unas cuantas de nuestras secciones…
A partir de unos fascinantes fragmentos de Leo Perutz, nos adentramos en la extraña realidad de los suicidios colectivos, repetidos, epidémicos, que se desatan por extraños motivos, por turbias realidades sociales, por el accionar siniestro de algunas sectas, por inusitados magnetismos flotantes…
Hoy empezamos solemnemente un nuevo acercamiento a los escritos procedentes de las tierras checas, especialmente de Praga y del tiempo de entreguerras. Textos sobre esa época, relato de Cross, visiones esclarecedoras y entrañables de Ourednik, poemas de Holan y, en esta ocasión, los deslumbrantes y terribles textos del gran Hermann Ungar…
Retomamos nuestras viejas secciones antes de empezar un viaje por el particular mundo de los autores checos. Así, proseguimos con los poemas de García Calvo y Hanni Ossot, un relato reconstituyente de Istvan Örkény, el viaje por el cuerpo con Charles Sims se detiene en las cejas, Tamames sigue respondiendo a los estereotipos sobre el animalismo, Miranda July nos trae un nuevo relato conmovedor, leemos un texto de Toni Moro, oyente nuestro, y una autora checa nos sitúa en las sesiones de espiritismo que realizaban las prisioneras de una cárcel (entre las que se contaba ella). Así nos adentramos en el pórtico de nuestro viaje, que se inicia con una primera selección de poemas del praguense Vladimír Holan de su libro «Avanzando». Y terminamos con una sopa de palabras que conjuran nuestro próximo encuentro.
Los ojos, la vista y ver sin ojos: Sims y el parpadeo, Cirlot y el simbolismo, Groddeck y el inconsciente visual, Groff y la visión sin cuerpo… De ahí a la telepatía como otro modo de visión y comunicación: presentamos y aconsejamos la maravillosa obra de Robert Silverberg, «Muero por dentro». Todo ello entremezclado con los poemas de Beatriz Manchasdetinta, Agustín García Calvo y Hanni Ossot, y un peculiar relato de Miranda July.
Completamos nuestro rescate de la obra de Calvert Casey con su más visceral relato: «Piazza Margana», un viaje por el interior del cuerpo de una persona a la que ama. Tras este chapoteo entre tripas y parajes inefables y con un texto suyo sobre Heny Miller y la libertad, amén del fragmento de «El desencanto» en el que se habla melancólicamente de él, acompañamos al bueno de Calvert hasta la salida, hasta su refugio al otro lado de la tumba. Tres poemas (García Calvo, Gamoneda y Sandor András). Y en la segunda parte, inspirados por ese viaje entre tinieblas por los vericuetos del cuerpo, acudimos a un muy atractivo libro de Michael Sims, en el que se hace un recorrido a la historia natural y cultural del cuerpo humano, «El ombligo de Adán». Leemos uno de sus fragmentos iniciales. Y a dos meses exactos de la huelga general (que recordamos con Peri Rossi y Sawa), en la que Esther Quintana fue agredida cobardemente por la policía perdiendo un ojo, empezamos nuestro minucioso viaje a diferentes porciones del cuerpo tratando de mostrar todo aquello que se puede perder cuando se pierde un ojo, todo lo que significa para nuestra cultura y nuestro mundo simbólico el ojo. Con estas notas oculares de Michael Sims, que seguramente prolongaremos la semana que viene, rescatamos el ojo perdido de Esther Quintana -y de tantos otros- y lo restituimos mágicamente con nuestras pequeñas palabras.
Empezamos el año con un programa monográfico dedicado a Calvert Casey, un autor maldito cubano-estadounidense cuya obra nos ha impresionado en gran medida. Leemos fragmentos de varios de sus cuentos, así como un par de semblanzas sobre él y su obra: una corta por el mexicano Alberto Ruy Sánchez y otra bastante más extensa a cargo del chileno Rafael Gumucio. Traemos también el texto que le dedicó José Ángel Valente a Calvert Casey poco después del suicidio de éste. Rescatamos a Casey del olvido a través de sus intensos escritos. Y la próxima semana quizá le dediquemos aún un trocito breve con lo que nos quedó por compartir. A este lado de la tumba inicia un nuevo año de rescates literarios y exploraciones poéticas…